Descripción y Contexto del Caso Ahumada y el Grupo Quart

El grupo Quart, cuyo propietario es el empresario argentino Carlos Ahumada Kurtz, nacionalizado en México, está conformado por un grupo de empresas, entre ellas se encuentran las siguientes:

- Cascata S.A. de C.V.;
-Pagoza Urbanizadores y Constructores S.A. de C.V.;
-Grupo Falcón S.A. de C.V.;
-Arquitectura y Construcción Pachoacán S.A. de C.V.; y
-Comercializadora Astral S.A. de C.V.



En el año 2004, a inicios del mes de marzo, Víctor Trujillo, quien caracteriza al payaso Brozo en el programa “El Mañanero”, el cual es producido por Televisa, mostró un video en el cual se observa a René Bejarano, el entonces coordinador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, recibiendo US$ 45,000 dólares americanos, de manos de Carlos Ahumada Kurtz, cuyo rostro fue cubierto durante la transmisión del video. El supuesto video inédito fue entregado por el diputado Federico Döring para informar a la población sobre actos de corrupción del más alto nivel.

El mismo día, Carlos Ahumada denunció ante la Procuraduría General de la República (PGR) que funcionarios del Gobierno del Distrito Federal se habían dedicado a extorsionarlo desde el año 2003. Sin embargo, hubo indicios de que Ahumada hizo públicos los videos debido a que le molestó el hecho de que se cancelaran sus contratos de obras públicas.

En el transcurso de la primera y segunda semana de marzo del 2004, Televisa a través de sus diversos noticieros difundió una serie de videos que involucraban a otros funcionarios del gobierno mexicano. Luego de este hecho, las autoridades tomaron cartas en el asunto e iniciaron las exhaustivas investigaciones, pues no sólo se trataba de un acto de corrupción, sino que iba más allá, pues se trataría de un complot. La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) gracias a la investigación del fraude por 31 millones de pesos en agravio del Gobierno capitalino por parte del Grupo Quart, pudo detectar muchas irregularidades, las cuales se detallarán en las siguientes líneas:

Carlos Ahumada era un personaje clave, pues en 1994 estuvo preso por el delito de fraude genérico y luego de unos años, cuando su amigo Gustavo Ponce Meléndez ocupó el cargo de Secretario de Finanzas del Gobierno de la Ciudad de México, al mando de Andrés López Obrador, se convirtió “de la noche a la mañana” en un exitoso empresario que firmaba contratos millonarios con entidades del gobierno mexicano.

Entre los años 2001 y 2004, Ahumada recibió 442 millones de pesos por contratos realizados con el Gobierno de Michoacán, cuyo equivalente en dólares americanos vendría a ser US$ 36, 382, 342.95. Así mismo, recibió decenas de contratos por parte de muchas delegaciones, como la de Iztapalapa. Los contratos del grupo Quart eran por concepto de construcción de diferente índole: pavimentación, rehabilitación de taludes, construcción de puentes, oficinas, escuelas, entre otros.
Las investigaciones posteriores revelaron la existencia de un complot político conformado por enemigos de López Obregón, dentro y fuera del PRD, quienes contaban con el apoyo palpable del Gobierno Federal, así como con el “entusiasmo” de Televisa. Todos los esfuerzos estaban enfocados en disminuir la aprobación popular del gobierno de López Obregón, ya que se aproximaban las elecciones presidenciales y este era considerado por la población mexicana como un buen candidato por su “intachable” trayectoria política.

El primer nexo encontrado entre el PDR y Ahumada fue la supuesta relación sentimental entre este ultimo y la dirigente del partido, Rosario Robles. En el 2003, el PDR tenía una deuda de 500 millones de pesos, y un gran porcentaje del total de la deuda era a las televisoras, entre ellas Televisa. En ese mismo año, Ahumada paso a ser integrante activo del PDR. Se plantea que de esta forma, “apoyaba” a la campaña política con los diversos depósitos y pagos a los diferentes funcionarios del gobierno, que además pertenecían al PDR, con la finalidad de subsidiar o financias los gastos y esfuerzos futuros para ganar las elecciones que se aproximaban.

René Bejarano fue quien argumento aquella relación estrecha entre el grupo político y el empresario mexicano, de nacionalidad argentina. Presentó a la PGR documentos en los cuales se reflejaban transacciones de fuertes sumas de dinero, cuyo saldo millonario se debía a que Ahumada hacia deposito de mucho dinero. No solo existía una cuenta, sino que se trataba de una red, conformada por nada menos que la propia Rosario Robles, su hija, el presidente de Televisa, Emilio Azcárraga, el vicepresidente de Televisa, entre otros.

Los “acusadores” y justicieros de Televisa, finalmente quedaron a disposición de las autoridades para que estas lleven a cabo la investigación respectiva; es decir, pasaron de ser acusadores a acusados. Sin embargo, luego de tres años de proceso judicial, en mayo del 2007, Carlos Ahumada fue puesto en libertad definitiva, así como otros ex-funcionarios gubernamentales.


Por : Melina Vargas

Video

Fuente: Youtube Por: Amilcar Aranzabal

martes, 27 de abril de 2010

las Areas Grises en el Círculo de Ahumada



1. La libertad de expresión es un derecho fundamental de todo ser humano o medio de comunicación masiva, como la televisión. Televisa contaba con todos los permisos y operaba de manera legitima Por ello, el hecho de que esta casa televisora, a través del programa “El Mañanero”, conducido por Víctor Trujillo, difundiera un video en el cual se muestra un acto de corrupción de alto nivel es totalmente válido y legal. Supuestamente se trataba de un video inédito que el payaso Brozo acababa de recibirlo el mismo día de la transmisión gracias a que el diputado Federico Döring se lo entregó aludiendo que el llamado “video escándalo” había llegado a sus manos de manera anónima el día anterior.



Las investigaciones posteriores sobre este hecho se llevaron a cabo y se demostró que Televisa obtuvo mucho antes aquel video, ya que en otros canales de televisión y entre la prensa se rumoreaba que iba ocurrir un gran acontecimiento en aquel programa transmitido el 03 de marzo del 2004. Así mismo, se puso en evidencia que el video fue editado muchas veces, ya que se le colocó la fecha y hora, los subtítulos de las conversaciones, había juego de cámaras y enfoques, y por último se ocultaba el rostro del empresario Carlos Ahumada, quien fue delatado minutos después por el mismo René Bejarano.



El día de aquella “memorable” transmisión televisiva, Bejarano, el personaje que recibía US$ 45,000 dólares en aquel video, se encontraba en uno de los estudios de Televisa ya que un día antes se le invitó a participar en una entrevista que se llevaría a cabo minutos antes de que el otro programa del mismo canal soltara la bomba del “video escándalo”, de la cual él era el protagonista principal. Los encargados de producción de Televisa ordenaron que “todos apagaran sus celulares”, por tanto Bejarano quedó totalmente incomunicado. Todo se resume a que Televisa había planeado todo a la perfección para que Bejarano cayera en la trampa, crear un escándalo mediático y obviamente tener muchos puntos de rating.




En este punto podemos observar el área gris de este hecho: no fue ético que los productores de Televisa crearan un plan para atacar de esa manera a René Bejarano, a pesar del acto de corrupción cometido, ya que con la fachada de “velar por el interés público y nacional del pueblo mexicano”, únicamente buscaron un beneficio propio, tanto político, como económico, pues se dio a conocer las conexiones entre el comité directivo de Televisa y el PRD, que estaba justamente en campaña política para las elecciones presidenciales del 2006, y para ello buscaban terminar con la trayectoria del principal contendor: López Obregón.



Sin duda, Televisa, Carlos Ahumada y René Bejarano, tuvieron que responder por sus actos. Ahumada el promotor del video pasó más de tres años en la prisión por los delitos de corrupción y fraude. Así mismo, Bejarano pasó ocho meses con pena privativa de libertad. En conclusión, no fue ilegal la transmisión del video, pues este tenía un contenido sumamente importante que ponía al descubierto la red de corrupción gubernamental y empresarial en México. Sin embargo, no fue ético que Televisa no brindara información oportuna de los hechos a René Bejarano y ponerlo en ridículo frente a la opinión pública. Así mismo, no fue ético buscar desligarse de toda responsabilidad por sus actos, al basarse en el dicho de que “el fin justifica los medios”.



2. El grupo Quart al mando de Carlos Ahumada poseía todos los permisos necesarios para poder operar comercialmente dentro de los límites establecidos por la ley mexicana. Así mismo, la ley ampara el derecho de las empresas a poder colaborar o contribuir con los distintos partidos políticos de México, siempre y cuando esa ayuda sea desinteresada. Sin embargo, se dio a conocer que Ahumada tenía relaciones estrechas con funcionarios públicos del gobierno mexicano, era miembro del PRD y “colaboraba” con importantes sumas de dinero, las cuales serian destinadas para las elecciones presidenciales del 2006.



Como es conocido, el Presidente Vicente Fox tenía relaciones estrechas con los dueños y gerentes de las diferentes empresas de comunicación y prensa. Gracias a esta cercanía con los medios de comunicación masiva, en el año 2002 dio a conocer el nuevo reglamento e hizo público “el decretazo”, el cual consistía en la reducción del impuesto que debían pagar las empresas televisivas la cual consistía en que las empresas televisivas y radiales brindaban el 12.5% del tiempo total de transmisión al Estado para transmitir temas educativos, culturales y de orientación social. Este porcentaje se redujo únicamente a un 1.25% para las empresas televisivas y 2.5% a las radiales. Esta es una clara muestra de la clase de beneficios y “favores” que brindaba el gobierno a las empresas. Este nuevo reglamento favoreció enormemente a Televisa, gracias a los spot publicitarios de los diversos partidos políticos.


Es aquí donde podemos notar un área gris: Al iniciarse todo el escándalo mediático y judicial por los “video escándalos”, muchos altos funcionarios del Estado conocían las operaciones fraudulentas del grupo Quart y de Televisa, sin embargo no se pronunciaron al respecto hasta que muchos de ellos se vieron afectados por los nuevos videos que salían publicados en la empresa televisiva mencionada, los cuales eran entregados por Carlos Ahumada, el protagonista de este caso. Es más, el mismo presidente Fox recién habló sobre el tema cuando López Obregón le pidió que se tomaran cartas en el asunto porque se trataba de un delito grave que enmarañaba a la cúpula del gobierno de turno. Fox simplemente respondió que el gobierno central no se iba involucrar en aquellos asuntos de índole netamente políticos. Obviamente Fox no quería hacer mella en el asunto porque ello iba afectar a sus nuevos “amigos” y aliados: los medios de comunicación.

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