Se detallará un balance sobre Carlos Ahumada y el Grupo Quart sobre la base de la ética de los negocios. Para ello, se analizará la importancia de la ética en este caso (unidad 1), los stakeholders que involucran a los intereses de Carlos Ahumada y la base de la triple sostenibilidad (unidad 2), el análisis altruista (unidad 3) y la intensidad moral (unidad 4).
Unidad 1:
Siguiendo los lineamientos del significado de la ética, se pudo constatar que un manejo en este tema por parte de Carlos Ahumada Kurtz le hubiese ayudado a no verse involucrado en los escándalos de fraude, corrupción y soborno.
Además, aparte de hechos que realizó que no tienen que ver con áreas grises (como el soborno que está penado por ley), se pudo observar que aunque las personas saben cuando hacen algo incorrecto, no quieren pronunciarse hasta que sientan que en verdad se verán afectados. El caso muestra a un presidente Fox que no quiso escabullirse en el embrollo para no ganarse nuevos enemigos y seguir con sus aliados, cuando lo correcto era tomar cartas en el asunto, siendo un tema que involucraba no sólo a Carlos Ahumada, ni a empresas del Grupo Quart, sino a funcionarios públicos, ciudadanos y demás.
Unidad 2:
Toda persona, al igual que una empresa, mantiene una relación con el entorno. Se podría decir que puede ser tomada como una oportunidad o amenaza. Entre este entorno que se analizó se pudo definir que Carlos Ahumada utilizó los grupos de interés para favorecerse: convirtió las amenazas como fortalezas. Sin embargo, tomar el entorno de la forma que lo hizo Carlos Ahumada fue en contra de la ley, los reglamentos y la ética.
Fue en contra de la ley y los reglamentos ya que se realizaban negociaciones ilícitas, buscando favorecerse. Y fue en contra de la ética porque, entre otros motivos, dejó de lado la sostenibilidad de los stakeholders. Por ejemplo, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) se vio claramente mal posicionado luego que salieran a la luz los videos incriminatorios. La fuerza de este partido perdió fuerza y algunos de sus funcionarios tuvieron que dimitir en sus cargos. Además, dejando de construir o remodelar los colegios, hace que el desarrollo de los estudiantes se entorpezca, generando que su bienestar no sea como el que se pudo y llegaran a tener desventajas frente a otros.
Unidad 3:
Bajo la teoría del utilitarismo se pudo constatar que el dejar de hacer, o no comenzar, los trabajos ilícitos hubiese sido la alternativa con mayor beneficios. Esto debido al menor sufrimiento que hubieran tenido las personas relacionadas con Carlos Ahumada y el Grupo Quart. Nuevamente, desde el punto de vista de la ética, la sostenibilidad más útil hubiese recabado en realizar las operaciones de manera legal.
El grado de placer y beneficios que obtuvo Carlos Ahumada en un momento es notablemente menor a los que los ciudadanos, colaboradores (trabajadores del grupo Quart), empresas del sector, proveedores e incluso la imagen del Estado hubieran obtenido con tratos justos. Inclusive, dadas las consecuencias, el beneficio que hubiera obtenido Carlos Ahumada si hubiese decidido no realizar este tipo de negociaciones, hubiese sido mayor.
También, se pudo llegar a la conclusión que no hubo un trato justo en el proceso de Carlos Ahumada luego de ser descubiertos los trabajos “bajo la mesa” que realizaba. El poder que había detrás del asunto hizo que algunos grupos (como Televisa) mostraran un interés especial en el caso.
Unidad 4:
El dinero. El valor de los negocios que se realizan tiene como base este bien. Carlos Ahumada se perdió en un mundo donde él quería obtener las mayores ganancias posibles. Claro está que al final ya no buscaría el placer en el dinero, sino en el poder. Así, la magnitud de sus consecuencias se veían empañadas por este vicio, llegando a perder lo que a otras personas podrían poner como lo más primordial: la familia o la imagen.
En cuestión, a Carlos Ahumada mostraba gran interés por sus negocios. De no haber sido así, no se hubiese puesto a armar una red de contactos ni grabar las negociaciones. Empero, no se fijó de las consecuencias, o no llegó a planificar adecuadamente las repercusiones reales que pudieron llevar sus actos en un mediano y largo plazo.
Descripción y Contexto del Caso Ahumada y el Grupo Quart
El grupo Quart, cuyo propietario es el empresario argentino Carlos Ahumada Kurtz, nacionalizado en México, está conformado por un grupo de empresas, entre ellas se encuentran las siguientes:
- Cascata S.A. de C.V.;
-Pagoza Urbanizadores y Constructores S.A. de C.V.;
-Grupo Falcón S.A. de C.V.;
-Arquitectura y Construcción Pachoacán S.A. de C.V.; y
-Comercializadora Astral S.A. de C.V.
En el año 2004, a inicios del mes de marzo, Víctor Trujillo, quien caracteriza al payaso Brozo en el programa “El Mañanero”, el cual es producido por Televisa, mostró un video en el cual se observa a René Bejarano, el entonces coordinador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, recibiendo US$ 45,000 dólares americanos, de manos de Carlos Ahumada Kurtz, cuyo rostro fue cubierto durante la transmisión del video. El supuesto video inédito fue entregado por el diputado Federico Döring para informar a la población sobre actos de corrupción del más alto nivel.
El mismo día, Carlos Ahumada denunció ante la Procuraduría General de la República (PGR) que funcionarios del Gobierno del Distrito Federal se habían dedicado a extorsionarlo desde el año 2003. Sin embargo, hubo indicios de que Ahumada hizo públicos los videos debido a que le molestó el hecho de que se cancelaran sus contratos de obras públicas.
En el transcurso de la primera y segunda semana de marzo del 2004, Televisa a través de sus diversos noticieros difundió una serie de videos que involucraban a otros funcionarios del gobierno mexicano. Luego de este hecho, las autoridades tomaron cartas en el asunto e iniciaron las exhaustivas investigaciones, pues no sólo se trataba de un acto de corrupción, sino que iba más allá, pues se trataría de un complot. La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) gracias a la investigación del fraude por 31 millones de pesos en agravio del Gobierno capitalino por parte del Grupo Quart, pudo detectar muchas irregularidades, las cuales se detallarán en las siguientes líneas:
Carlos Ahumada era un personaje clave, pues en 1994 estuvo preso por el delito de fraude genérico y luego de unos años, cuando su amigo Gustavo Ponce Meléndez ocupó el cargo de Secretario de Finanzas del Gobierno de la Ciudad de México, al mando de Andrés López Obrador, se convirtió “de la noche a la mañana” en un exitoso empresario que firmaba contratos millonarios con entidades del gobierno mexicano.
Entre los años 2001 y 2004, Ahumada recibió 442 millones de pesos por contratos realizados con el Gobierno de Michoacán, cuyo equivalente en dólares americanos vendría a ser US$ 36, 382, 342.95. Así mismo, recibió decenas de contratos por parte de muchas delegaciones, como la de Iztapalapa. Los contratos del grupo Quart eran por concepto de construcción de diferente índole: pavimentación, rehabilitación de taludes, construcción de puentes, oficinas, escuelas, entre otros.
Las investigaciones posteriores revelaron la existencia de un complot político conformado por enemigos de López Obregón, dentro y fuera del PRD, quienes contaban con el apoyo palpable del Gobierno Federal, así como con el “entusiasmo” de Televisa. Todos los esfuerzos estaban enfocados en disminuir la aprobación popular del gobierno de López Obregón, ya que se aproximaban las elecciones presidenciales y este era considerado por la población mexicana como un buen candidato por su “intachable” trayectoria política.
El primer nexo encontrado entre el PDR y Ahumada fue la supuesta relación sentimental entre este ultimo y la dirigente del partido, Rosario Robles. En el 2003, el PDR tenía una deuda de 500 millones de pesos, y un gran porcentaje del total de la deuda era a las televisoras, entre ellas Televisa. En ese mismo año, Ahumada paso a ser integrante activo del PDR. Se plantea que de esta forma, “apoyaba” a la campaña política con los diversos depósitos y pagos a los diferentes funcionarios del gobierno, que además pertenecían al PDR, con la finalidad de subsidiar o financias los gastos y esfuerzos futuros para ganar las elecciones que se aproximaban.
René Bejarano fue quien argumento aquella relación estrecha entre el grupo político y el empresario mexicano, de nacionalidad argentina. Presentó a la PGR documentos en los cuales se reflejaban transacciones de fuertes sumas de dinero, cuyo saldo millonario se debía a que Ahumada hacia deposito de mucho dinero. No solo existía una cuenta, sino que se trataba de una red, conformada por nada menos que la propia Rosario Robles, su hija, el presidente de Televisa, Emilio Azcárraga, el vicepresidente de Televisa, entre otros.
Los “acusadores” y justicieros de Televisa, finalmente quedaron a disposición de las autoridades para que estas lleven a cabo la investigación respectiva; es decir, pasaron de ser acusadores a acusados. Sin embargo, luego de tres años de proceso judicial, en mayo del 2007, Carlos Ahumada fue puesto en libertad definitiva, así como otros ex-funcionarios gubernamentales.
Por : Melina Vargas
- Cascata S.A. de C.V.;
-Pagoza Urbanizadores y Constructores S.A. de C.V.;
-Grupo Falcón S.A. de C.V.;
-Arquitectura y Construcción Pachoacán S.A. de C.V.; y
-Comercializadora Astral S.A. de C.V.
En el año 2004, a inicios del mes de marzo, Víctor Trujillo, quien caracteriza al payaso Brozo en el programa “El Mañanero”, el cual es producido por Televisa, mostró un video en el cual se observa a René Bejarano, el entonces coordinador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, recibiendo US$ 45,000 dólares americanos, de manos de Carlos Ahumada Kurtz, cuyo rostro fue cubierto durante la transmisión del video. El supuesto video inédito fue entregado por el diputado Federico Döring para informar a la población sobre actos de corrupción del más alto nivel.
El mismo día, Carlos Ahumada denunció ante la Procuraduría General de la República (PGR) que funcionarios del Gobierno del Distrito Federal se habían dedicado a extorsionarlo desde el año 2003. Sin embargo, hubo indicios de que Ahumada hizo públicos los videos debido a que le molestó el hecho de que se cancelaran sus contratos de obras públicas.
En el transcurso de la primera y segunda semana de marzo del 2004, Televisa a través de sus diversos noticieros difundió una serie de videos que involucraban a otros funcionarios del gobierno mexicano. Luego de este hecho, las autoridades tomaron cartas en el asunto e iniciaron las exhaustivas investigaciones, pues no sólo se trataba de un acto de corrupción, sino que iba más allá, pues se trataría de un complot. La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) gracias a la investigación del fraude por 31 millones de pesos en agravio del Gobierno capitalino por parte del Grupo Quart, pudo detectar muchas irregularidades, las cuales se detallarán en las siguientes líneas:
Carlos Ahumada era un personaje clave, pues en 1994 estuvo preso por el delito de fraude genérico y luego de unos años, cuando su amigo Gustavo Ponce Meléndez ocupó el cargo de Secretario de Finanzas del Gobierno de la Ciudad de México, al mando de Andrés López Obrador, se convirtió “de la noche a la mañana” en un exitoso empresario que firmaba contratos millonarios con entidades del gobierno mexicano.
Entre los años 2001 y 2004, Ahumada recibió 442 millones de pesos por contratos realizados con el Gobierno de Michoacán, cuyo equivalente en dólares americanos vendría a ser US$ 36, 382, 342.95. Así mismo, recibió decenas de contratos por parte de muchas delegaciones, como la de Iztapalapa. Los contratos del grupo Quart eran por concepto de construcción de diferente índole: pavimentación, rehabilitación de taludes, construcción de puentes, oficinas, escuelas, entre otros.
Las investigaciones posteriores revelaron la existencia de un complot político conformado por enemigos de López Obregón, dentro y fuera del PRD, quienes contaban con el apoyo palpable del Gobierno Federal, así como con el “entusiasmo” de Televisa. Todos los esfuerzos estaban enfocados en disminuir la aprobación popular del gobierno de López Obregón, ya que se aproximaban las elecciones presidenciales y este era considerado por la población mexicana como un buen candidato por su “intachable” trayectoria política.
El primer nexo encontrado entre el PDR y Ahumada fue la supuesta relación sentimental entre este ultimo y la dirigente del partido, Rosario Robles. En el 2003, el PDR tenía una deuda de 500 millones de pesos, y un gran porcentaje del total de la deuda era a las televisoras, entre ellas Televisa. En ese mismo año, Ahumada paso a ser integrante activo del PDR. Se plantea que de esta forma, “apoyaba” a la campaña política con los diversos depósitos y pagos a los diferentes funcionarios del gobierno, que además pertenecían al PDR, con la finalidad de subsidiar o financias los gastos y esfuerzos futuros para ganar las elecciones que se aproximaban.
René Bejarano fue quien argumento aquella relación estrecha entre el grupo político y el empresario mexicano, de nacionalidad argentina. Presentó a la PGR documentos en los cuales se reflejaban transacciones de fuertes sumas de dinero, cuyo saldo millonario se debía a que Ahumada hacia deposito de mucho dinero. No solo existía una cuenta, sino que se trataba de una red, conformada por nada menos que la propia Rosario Robles, su hija, el presidente de Televisa, Emilio Azcárraga, el vicepresidente de Televisa, entre otros.
Los “acusadores” y justicieros de Televisa, finalmente quedaron a disposición de las autoridades para que estas lleven a cabo la investigación respectiva; es decir, pasaron de ser acusadores a acusados. Sin embargo, luego de tres años de proceso judicial, en mayo del 2007, Carlos Ahumada fue puesto en libertad definitiva, así como otros ex-funcionarios gubernamentales.
Por : Melina Vargas
Video
Fuente: Youtube
Por: Amilcar Aranzabal
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